sábado, 10 de septiembre de 2011

Un dia...

Un día mas, un respiro monótono lejos de donde desearía estar. Perdida  donde la nada cobra forma y se vuelve solida. Me duermo bajo lagrimas brillantes las cuales cada vez van  disminuyendo y apagándose, su triste brillo oscuro va siendo reemplazado por una nítida luz cegadora que quema mi piel.
Un día mas, un corazón mas que se quema ante la decepción de saber que no estas, se vuelve mas oscuro con cada momento en el cual le han prohibido latir.
El sentido se ha perdido y el pasar de las horas ya no es el mismo, tortuoso, cada manecilla del reloj se mueve de manera lenta.
Solo amanece y oscurece, y se vuelve otro día, un momento más de lo mismo.

viernes, 2 de septiembre de 2011

Luz Y Oscuridad: Un permanente juego de sombras


Era solo una persona, pero siempre daba la impresión de que eran dos, pero siempre tan opuestas la una de la otra… eran como luz y oscuridad. A veces era ver a una flor en plena primavera, floreciendo, con colores muy vivos y destellantes, llenando de alegría y felicidad a todo quien se le acercase para cruzar tan solo una mirada discreta, era ver a un pequeño duende ya que por su baja estatura parecía eso, un duendecillo. Era una especie de ser que parecía nunca estar triste o enojado.
Pero como toda cosa bonita y brillante tiene sombra, esta no seria la excepción. Cuando estaba generalmente sola o se sentía así, era una especie de sombra de lo que solía ser, marchita, con un trato frio ante las personas que se le acercaban, muchas veces con ojeras por falta de sueño o sus ojos chocolates hinchados y rojos por las lagrimas derramadas en silencio en conjunto de  su cabellera corta y de un negro azabache le daban un aspecto de cadáver viviente el cual daba a conocer el sentimiento que solía tener en ese momento.
era un permanente juego de sombras en su interior, las cuales muchas veces eran ocasionadas por la misma luz que ella producía.